Diario de Sevilla: “Catálogo de animales de oficina”

Tomás Monago, Grupo Joly, 20 de febrero 2016

El ex de Santana y SOS (Deoleo) José Manuel Muriel clasifica en 'Esta empresa es un zoo' los tipos de trabajadores según sus características personales asimilándolos a especies

José Manuel Muriel (La Carolina, Jaén, 1953) es un empresario de larga experiencia. Ha ocupado puestos de primer nivel en empresas como SOS (ahora Deoleo), Grupo Zena, Abc, Leche Pascual y Santana. Ahora preside un grupo industrial, Condepols, y es consejero delegado del grupo turístico Wamos (propietario de Nautalia), empresa a la que llegó para desarrollar su principal especialidad: la gestión de firmas en crisis.

Con este aval, acaba de publicar Esta empresa es un zoo (ESIC), un libro en el que describe los tipos de personas más representativas en una compañía con una metáfora: los trabajadores son animales y la empresa es un zoológico, con la característica de que las especies están en libertad, se disfrazan, engañan con la palabra y en muchos casos no saben qué animal son.

Muriel distingue tres grupos: depredadores, neutros y poderosos. Los depredadores (cocodrilo, hiena, buitre, zorro, serpiente, murciélago) "sólo piensan en sí mismos, nunca hablan bien de los demás, tienen un instinto de ataque que se mueve por la envidia, no pueden evitarlo". Ante estas especies, Muriel aconseja "no bajar la guardia, estar siempre alerta, evitar reuniones a solas, aunque cuando uno es tu jefe lo tienes más complicado". Los neutros (avestruz, hipopótamo, mono, búho, cebra, loro y mitológico) son "divertidos, ruidosos, de los que no esperas nada malo pero tampoco nada bueno; su instinto es salir huyendo ante cualquier situación de riesgo". Y los poderosos (lobo, león, oso, rinoceronte, elefante y caballo) "son líderes, tienen capacidad de trabajo, no atacan por atacar y son capaces de proteger a la manada". "Piénsalo: entre tus compañeros seguro que hay gente con la que tienes prevención, otros con los que te vas cuando quieres de juerga y otros a los que llamas cuando tienes un problema".

Con esta premisa, ¿qué pasa cuando el jefe de una empresa es un depredador? "Va a la liquidación seguro. Porque cuando los momentos son de bonanza y el mercado crece, las carencias de los ejecutivos se tapan. Pero cuando viene una crisis...". ¿Qué pasa si confías en alguien y acaba jugándotela? "A lo mejor has confiado en un depredador y no lo has identificado". ¿Y si resulta que tú mismo eres un depredador? "Estate tranquilo. No te preocupa estar con otro depredador. No te tienen que dar miedo, porque ya lo eres".

La labor del directivo, afirma Muriel, es saber reconocer a los animales y utilizarlos. "Podemos unir un depredador con otro depredador o con un poderoso, pero nunca con un neutro. A un depredador nunca le voy a dar un puesto donde tenga que sacrificarse por el bien común", dice. Y añade que no dominar estas claves puede significar la muerte. "Jefes muy bien preparados han cambiado de empleo y a los pocos meses han tenido que salir porque han sufrido el ataque de depredadores". El tipo de animal no tiene, dice, nada que ver con la jerarquía ni la formación, sino con las características personales. "Yo he visto animales poderosos con mono, eran líderes con capacidad de dirigir".

Muriel cree que en España no hay un animal que prevalezca, pero menciona como característico el hipopótamo, "al que le gusta estar en todos los sitios, ser el centro de atención y no le importa estar en su despacho siempre y cuando no tenga nada que hacer". También está convencido de que los animales no mutan. "El que es de una forma no cambia, lo que pasa es que dependiendo del entorno ese animal puede ser diferente a otro de la misma especie".

Y reivindica sobre todo la gestión de las personas: "Los ejecutivos nos hemos olvidado en general de las personas. Y en este libro digo: ocúpate de las personas, aprende a conocerlas, dales la oportunidad de que den lo mejor de sí".

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